Este reino de Dios, en sus inicios, sería semejante al grano de una mostaza, pero que luego se irá notando su presencia hasta llegar a ser de trascendencia mundial:
Mt. 13: 31 "...El reino de Dios es semejante a un grano de mostaza...es menor que todas las semillas; pero cuando ha crecido es mayor ...y se hace árbol, del tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas"
Dn. 2: 34, 35 "Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies..." "...Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra"

Con plena seguridad, todas las naciones vendrán a este reino dado del Omnipotente para ser enseñados en su Ley y alcanzar su favor, se comunicarán unos a otros sobre este formidable acontecimiento que abre las esperanzas a nivel mundial:
Is. 2: 2, 3"Acontecerá en lo postrero de los tiempos,... y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, ..., y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová"
Zac. 8: 13"Así dice Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades;...y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová"

Las profecías nos están declarando que el favor de Dios y su Ley serían hallados en Jerusalén, pero es muy interesante leer lo que le dice nuestro Señor Jesucristo a la mujer samaritana:Jn. 4:21 "Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre"
¿Es una contradicción ? No, no la hay. Nuestro Señor Jesucristo estaba reafirmando lo dicho por los profetas, que la adoración a Dios se daría no en Jerusalén ubicada geográficamente, sino en la Jerusalén celestial que vendría de Dios, como se puede ver en :Ap. 21:9,10. He. 12:22 "Vino entonces a mí uno de los siete ángeles..., diciendo: Ven acá; yo te mostraré la novia, la esposa del Cordero. Y me llevó en espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de junto a Dios"
Sobre este gran misterio nos aclara el apóstol Pablo en el libro 2Co. 12: 2-4 "Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar".

Estas palabras inefables son Los Diez mandamientos de la Ley Real, encubiertos por nuestro Dios para estos tiempos conforme a su profecía: Ro. 16:25, que constituye el Evangelio Eterno: Ap. 14:6 "Ví volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo"¿Cómo se justifica que el Evangelio Eterno son los Diez mandamientos de Dios?  Para comprender:
Ef. 1:13 "En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación,y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa". Nos está definiendo que la palabra de verdad con la virtud del Espíritu Santo es el Evangelio de Salvación; ahora, necesitamos saber cuál es esa palabra de verdad, analicemos: Jn 17:17 "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad" cuál es esta verdad? Veamos su definición bíblica: Sal 119: 151,142 "... y todos tus mandamientos son verdad""...y tu ley la verdad"

Con todas la citas bíblicas hasta aquí analizadas, podemos afirmar, que el Evangelio Eterno que será predicado por este reino de Dios, a todas las naciones, en estos últimos tiempos, marcará el fin de este sistema de vida y a la vez, la reunión de todas las cosas en Cristo así las que están en los cielos como las que están en la tierra: Mt.24:14 y Ef. 1:10, este segundo libro nos hace ver algo más profundo como ...
continuará